10 consejos para comprar y usar AOVE, y no morir en el intento

Sabemos que no es fácil, y por eso, reunimos los tips básicos a la hora de elegir el aceite de oliva extra virgen que merece estar en tu mesa / cocina.

1) Elige siempre aceite de oliva “virgen extra” o “extra virgen” (es lo mismo).

Así te aseguras que estás accediendo a la calidad más alta. Si no lo dice en la etiqueta, puede ser un aceite de oliva refinado, que no es lo mismo, o peor, una mezcla de diferentes aceites.

2) Busca la fecha de cosecha, no sólo la de “consumo preferente”.

Mientras más fresco, más propiedades nutricionales, aromas y sabor. Estas se van perdiendo con el paso del tiempo, por eso recomendamos consumir los aoves dentro del año en que fueron producidos.

3) Prefiere envases de vidrio oscuro, lata o bag in box.

El aceite de oliva virgen extra es altamente sensible a la luz y se oxida muy rápido cuando se expone a ella. La botella transparente o el plástico son muy malas ideas, porque no lo protegen nada.

4) Compra la cantidad que realmente usarás.

Por muy buena que sea la promo, no te recomendamos comprar aoves que van a estar años en tu despensa o botellas que van a estar abiertas por meses. Es mejor que vayas de a poco, compra lo que realmente necesitas para que siempre tengas aceite fresco.

5) Guárdalo en un lugar fresco y oscuro.

Las altas temperaturas y la luz son los peores enemigos del aove, así es que no lo dejes jamás al lado de una fuente de calor o en la ventana de la cocina. Mejor guárdalo dentro de un mueble y lo sacas cuando lo necesites.

6) Cierra bien la botella después de cada uso.

Cada vez que lo abres, lo expones al oxígeno, su tercer enemigo. Intenta que esa exposición sea lo más corta posible, si lo dejas abierto lo estás dañando con cada segundo que pasa. Por esta misma razón es que no recomendamos alcuzas, siempre la botella original.

7) Úsalo tanto en crudo como en caliente.

El aove resiste muy bien el calor y realza los sabores de todo tipo de preparaciones. Si bien en crudo su aporte nutricional es completo, cuando lo usas para cocinar genera asociaciones beneficiosas con otros compuestos que aportan otros alimentos, por lo que siempre va a ser un gran aliado.

8) Reemplaza otras grasas por aove.

Recuerda que el aoves es la grasa saludable por excelencia, y no se trata de añadir más aceite en tu vida, sino que el truco es cambiar otras grasas (mantequilla, aceites refinados...) por esta. Atrévete a sustituir la mantequilla de tu tostada o del queque por un aove suave.

9) Recuerda que el picor y el amargor son atributos positivos.

No te asustes con un aove que amarga y pica, es justo lo que tiene que pasar: indican frescura y presencia de antioxidantes naturales, que tienen poderosos efectos antiinflamatorios y te ayudan a prevenir muchas enfermedades.

10) Un buen aove deja la boca limpia y fresca.

Parece raro, porque estás consumiendo aceite, pero un buen aove no debe dejar una sensación grasa ni rancia al final, sino que debe dejarte un final limpio y fresco, que nos recuerde a la oliva verde del árbol, jamás a la aceituna procesada.

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