Las "red flags" del aceite de oliva

Como en todo ámbito de la vida, en el aceite de oliva también hay algunas señales que nos gritan "sal de ahí". Con estos consejos te enseñamos cómo detectar aceite de mala calidad para que no te pasen gato por liebre.

El aceite de oliva es uno de los ingredientes más apreciados en la cocina, no solo por su sabor único, sino también por sus beneficios para la salud. Sin embargo, como siempre insistimos, en el mercado encontramos una amplia gama de aceites, y NO TODOS SON IGUALES. Muchas veces nos encontramos con aceites de oliva adulterados o de mala calidad, lo que afecta tanto su sabor como sus propiedades saludables, sobre todo cuando se adquieren a través de canales informales de venta como ferias o chats de colegio o condominio.

Para ayudarte a elegir un buen aceite de oliva, aquí te presentamos las principales "red flags" (banderas rojas) que debes tener en cuenta al comprar.

1. Fecha de cosecha o embotellado confusa (o de plano inexistente)

Uno de los aspectos más importantes de un buen extra virgen es la fecha de cosecha o embotellado, ya que la frescura es uno de sus atributos más importantes. Si la botella no tiene esta información o si la fecha es muy antigua, es posible que el aceite no esté en su mejor estado. El aceite de oliva es como un jugo natural de fruta, un producto fresco, que pierde sus propiedades con el paso del tiempo, por lo que es recomendable consumirlo dentro de los 12 meses posteriores a la cosecha.

  • Red flag: Si el aceite no tiene una fecha de cosecha o es de una cosecha antigua, probablemente ha perdido frescura y sabor... y también sus polifenoles, que son los que le dan su superpoder saludable.

2. Envase transparente

El aceite de oliva es sensible a la luz, el calor, el oxigeno y el paso del tiempo. Estos factores aceleran la oxidación del aceite, lo que afecta negativamente su sabor y calidad. Si el aceite se encuentra en una botella transparente o en un envase plástico, es una señal de que probablemente no ha sido almacenado de manera adecuada.

  • Red flag: Las botellas transparentes permiten que la luz entre fácilmente en contacto con el aceite, lo que puede deteriorarlo rápidamente. Prefiere envases oscuros (vidrio, lata o, especialmente, bag in box) que protejan el aceite de la luz.

3. Precio muy bajo

El precio es un importante factor a considerar. Si un aceite de oliva parece demasiado barato en comparación con otros, es posible que se trate de un producto de baja calidad o que de plano esté adulterado (mezclado con otras grasas más baratas). El aceite de oliva extra virgen, especialmente el de buena calidad, suele tener un precio más elevado debido a los elevados costos de producción y extracción.

  • Red flag: Un precio muy bajo en comparación con otros aceites similares puede ser una señal de que el producto no es de buena calidad o incluso ha sido diluido con otros aceites vegetales.

4. Etiquetas confusas

Cuando la etiqueta de un aceite de oliva es vaga o poco clara sobre su origen o su proceso de extracción, es una señal de alerta. Un buen aceite de oliva extra virgen siempre tiene información detallada, como el origen de las aceitunas, el nombre del productor, la fecha de cosecha y, en algunos casos, la variedad de aceituna utilizada.

  • Red flag: Si la etiqueta no menciona el origen del aceite o si la información proporcionada es ambigua, es posible que el aceite no sea de la mejor calidad.

5. Sabor y aroma rancio o desagradable

Un aceite de oliva extra virgen de calidad debe tener un sabor fresco y afrutado, con toques amargos o picantes que son características naturales de las olivas frescas. Si el aceite tiene un sabor rancio o desagradable, es una señal de que ha sido mal almacenado o que está caducado. Mientras que si huele a aceituna de mesa, vinagre o tapenade, es signo de que se extrajo de olivas fermentadas, en mal estado, y no puede clasificarse como aceite de oliva extra virgen.

  • Red flag: Si el aceite tiene un sabor rancio, o si no huele a aceitunas frescas, es probable que haya perdido su frescura y calidad.

6. "Aceite de Oliva" en vez de "Aceite de Oliva Extra Virgen"

Cuando la etiqueta dice sólo "aceite de oliva", sin especificar que es "extra virgen", debes tener ojo. El aceite de oliva "a secas" o con apellidos como "puro", "clásico" o "light" es una mezcla de aceite de oliva refinado y aceite de oliva virgen. Tiene un sabor más suave, normalmente con algunas notas desagradables, y no tiene los mismos beneficios nutricionales que el aove, ya que el proceso de refinado elimina todas las propiedades de la fruta.

  • Red flag: Un aceite etiquetado solo como "aceite de oliva" probablemente no es de buena calidad, ya que es posible que esté refinado, y no garantiza la frescura ni las propiedades antioxidantes del aceite extra virgen.

7. Aceites de diferentes orígenes

Muchos aceites de oliva, sobre todo los importados, combinan aceites de diferentes países. El ejemplo más típico es el "elaborado en la Unión Europea", para las marcas masivas con nombre español o italiano, pero que tienen una mezcla de productos de todo el Mediterráneo. Si la etiqueta no especifica las proporciones o el origen de cada tipo de aceite, puede ser una señal de que el producto no es genuino o ha sido mezclado para abaratar costos. Y siempre va a ser mejor preferir un aove de un origen y productor específico, que controle la cadena completa.

  • Red flag: Si la etiqueta no aclara la mezcla de aceites y su origen, es posible que el aceite no sea tan puro como lo indican las etiquetas.

8. Aceite de oliva con acidez alta

El aceite de oliva extra virgen debe tener una acidez inferior al 0,8%, pero ese ya es un criterio bastante generoso. Si un aceite tiene una acidez mayor a 0,4%, probablemente exprese también otro tipo de problemas, porque es señal de que ha sido procesado de manera inadecuada. En general, los buenos productores se esfuerzan porque sus aceites no superen el 0,2 o 0,3% de acidez. 

  • Red flag: Si el aceite tiene una acidez mayor al 0,4%, o si simplemente dice "acidez menor a 0,8%", probablemente no es un aceite de oliva extra virgen auténtico y no tiene la calidad que deberías buscar.

Si te encuentras con alguna de estas "red flags" al comprar aceite de oliva, es recomendable buscar otra opción. Recuerda siempre leer las etiquetas, revisar bien el envase y, si tienes la oportunidad, probar el aceite antes de comprarlo. Un aceite de oliva extra virgen de buena calidad marcará la diferencia en tus platos y te brindará todos los beneficios de este producto natural y saludable.

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